El presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, ha declarado que su diálogo con Estados Unidos no va dirigido contra Rusia ni China, a los que considera sus aliados, y que no pretende doblegarse ante Washington.
"En la primera reunión les dije: 'Chicos, Rusia y China son desde hace mucho no solamente nuestros socios, sino nuestros amigos, y cuando ustedes, estadounidenses y europeos, impusieron sanciones contra nosotros, China y Rusia nos abrieron la puerta y, gracias a eso, de hecho, nos salvaron'. ¿Por qué debería yo hoy mantener algún tipo de diálogo o aplicar alguna política en su contra?", dijo en una entrevista con el presentador de RT Rick Sánchez.
"Más aún cuando hemos firmado legalmente con Rusia un tratado de alianza. El tratado más estrecho. Intentamos construir una especie de Estado de la Unión, avanzamos como si estuviéramos caminando sobre hielo fino, intentamos hacer algo. ¿Acaso los estadounidenses y Occidente no lo sabían? ¡Lo sabían!", agregó, asegurando que, de su parte, cumple ese tratado a rajatabla.
La política real de Occidente también es bien sabida en Minsk, recordó. "Por muchas negociaciones que Occidente mantenga conmigo, entiendo perfectamente que no soy su hijo de puta", subrayó.
"Me masticarán y escupirán con mucho gusto. Lo entiendo perfectamente. Pero incluso en una situación así —no porque sea Lukashenko, sino porque soy el presidente de este país, de este pueblo bielorruso— me veo obligado y debo actuar partiendo de los intereses del pueblo, y no de mis propios intereses", señaló.
"Nuestro interés surge de la vida misma"
Lukashenko recordó también que la economía de Bielorrusia es una economía abierta, y el país se ve obligado a ver sus intereses tanto en Occidente, como en Rusia, China y África, "allí donde van todos, tanto Rusia como los estadounidenses".
"Está en nuestro interés para, como dije hace poco, vivir. No sobrevivir, sino vivir. Ese es nuestro interés, surge de la vida misma. ¿Qué reprocharnos? No hay nada qué", concluyó.


