La Unión Europea aprobó este miércoles un tope más reducido para el petróleo ruso, que entrará en vigor el 1 de febrero. Según la medida, el precio máximo se fijó en 44,1 dólares por barril.
Esta es la segunda fase de reducción del límite en poco tiempo. A principios del otoño de 2025, el tope se situó en 47,6 dólares por barril, mientras que el mecanismo establecido en 2022 preveía un límite de 60 dólares por barril.
