El presidente de Paraguay, Santiago Peña, no acudió a la convocatoria del Senado este 6 de noviembre para que se defienda en el juicio político en su contra por el escándalo financiero del Ueno Bank.
En cambio, envió a sus abogados, Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, quienes ya comenzaron su exposición. "Esto no tiene andamiaje jurídico", dijo Ferreiro. "Ante la renuncia del funcionario, cesaba el juicio político porque dejaba de tener sentido", añadió.
"Este juicio político no tiene ninguna viabilidad jurídica, política ni institucional desde el momento que el presidente Santiago Peña ha presentado su renuncia, que no puede sino ser aceptada", aseguró el letrado.
Por su parte, Preda sostuvo que "el tiempo concedido para nada puede servir" en el derecho del mandatario a defenderse. Asimismo, acusó a los legisladores de presentar un libelo sin pruebas, "un estrepitoso fracaso".
Peña había sido llamado a presentarse en la sesión extraordinaria de la Cámara de Senadores constituida en tribunal, luego de que el pleno rechazara su pedido de prórroga para preparar una mejor defensa.
En la víspera, Peña envió una carta al presidente del Congreso, Basilio Núñez, para pedir la extensión de 72 horas de manera que pudiera "contar con el tiempo suficiente para elegir un abogado de confianza y ejercer el derecho a la defensa".
El juicio político se desarrolla en medio de la crisis provocada por la intervención de Ueno Bank, que afectó a unos tres millones de clientes. Las acusaciones contra Peña incluyen presuntos conflictos de intereses e irregularidades relacionadas con el banco y el manejo de fondos previsionales.