La Fiscalía Europea (EPPO) anunció este viernes 6 de noviembre la apertura de una segunda investigación por un posible fraude con fondos comunitarios destinados a la renovación y mejora de la seguridad, la señalización y los sistemas de comunicaciones de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, tras la tragedia ferroviaria que se registró la semana pasada en las cercanías de la población de Urda, donde dos trenes chocaron y causaron la muerte de decenas de personas.
El organismo informó que lleva a cabo "medidas de investigación" en la sede del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, entidad pública empresarial española encargada de gestionar las infraestructuras ferroviarias y la circulación de trenes. Las actuaciones también incluyen la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y el Tribunal de Cuentas, en colaboración con la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.
El pasado 20 de marzo, la EPPO ya había abierto de oficio otra pesquisa en los mismos términos luego del accidente ocurrido el 18 de enero en la localidad cordobesa de Adamuz, donde fallecieron 46 personas.