El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia está abierto a la interacción constructiva y pragmática con otros países en el Ártico. "Abstenerse de participar en cualquier iniciativa antirrusa en la región es un requisito fundamental para una cooperación exitosa", afirmó la portavoz oficial de la Cancillería, María Zajárova, este 5 de noviembre.
La colaboración constructiva en torno a la Ruta Marítima del Norte "no puede coexistir con la intención de 'contener' a nuestro país —y mucho menos de infligirnos lo que denominan una derrota estratégica—, independientemente de dónde se difunda esta ideología", señaló la vocera. Además, destacó que "Rusia goza del pleno fundamento jurídico, conforme al derecho internacional, para regular la navegación a lo largo de la Ruta Marítima del Norte, y muestra un enfoque responsable y garantiza el uso eficaz de ese corredor marítimo".
Moscú celebra el interés de la comunidad internacional en torno a este itinerario, que crece constantemente ante la tensa situación geopolítica en el mar Rojo y el estrecho de Ormuz, dijo Zajárova.
En las conversaciones con cada socio interesado, apuntó la vocera, se deja en claro la importancia de respetar los intereses nacionales de Rusia en la región. La "visión realista de la situación", advirtió, haría que "en caso de que surja cualquier desafío o amenaza para el país en el Ártico", se adopten las "contramedidas necesarias".
Zajárova respondió de esta manera a una pregunta sobre la fundación de la asociación trilateral Ártico-Pacífica por Japón, EE.UU. y Corea del Sur para cooperar en los mares de estas regiones y la percepción rusa de esta iniciativa.
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