Lavrov: Si Zelenski quiere una reunión, que venga a Moscú

El canciller ruso llegó a EE.UU. este viernes para participar en la reunión de ministros de Exteriores del G20.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, reiteró este viernes que el presidente Vladímir Putin mantiene su disposición a sostener una reunión directa con Vladímir Zelenski. Sin embargo, el jefe de la diplomacia rusa dejó en claro la condición fundamental: si el líder del régimen ucraniano desea mantener el encuentro, debe trasladarse a la capital rusa.

Lavrov enfatizó que una visita de Zelenski a Moscú contaría con plenas garantías de seguridad por parte del Kremlin. Asimismo, descartó especulaciones sobre posibles contactos en cumbres internacionales como el G20 o encuentros paralelos en sedes neutrales, recordando que en la práctica diplomática habitual corresponde a quien recibe a la contraparte definir el lugar de las negociaciones.

A principios de septiembre, el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, reveló que las próximas conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania podrían celebrarse en Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos. "Nuestros representantes se reunieron, por ejemplo, en Abu Dabi, y es muy posible que sigan reuniéndose allí", dijo Ushakov en referencia a las negociaciones tripartitas con EE.UU. que se celebraron a finales de enero y principios de febrero. En este sentido, no descartó reactivar ese formato trilateral.

Encontrar una solución diplomática 

Vladímir Putin ha manifestado en repetidas ocasiones que su país está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Enfatizó que es necesario garantizar la seguridad a largo plazo de Rusia y eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN —que Moscú considera una amenaza— y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.

La propuesta rusa contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como de las provincias de Zaporozhie y Jersón (incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022) y que reconozca esos territorios, junto con Crimea y Sebastopol, como parte de la Federación de Rusia. Además, deben garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.