En un movimiento que sacude los altos mandos del Departamento de Guerra de EE.UU., el teniente general del Ejército, Brett Sylvia, jefe de planificación estratégica del Estado Mayor Conjunto, fue destituido abruptamente sin que el Pentágono ofreciera explicación pública alguna, según reporta The Atlantic.
La salida del alto oficial, un condecorado veterano con 32 años de servicio, deja vacante un enlace crucial entre la fuerza operativa y la Casa Blanca en un momento sumamente crítico, mientras el presidente Donald Trump evalúa intensificar la campaña de ataques contra Irán.
El cese de Sylvia eleva al menos a 26 la cifra de generales y almirantes que han dimitido o sido removidos desde que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, asumió el cargo hace casi 2 años, período en el cual se ha despedido o eliminado a cerca del 20 % de la cúpula militar. Según fuentes del Pentágono, la decisión respondería a la pérdida de confianza de Hegseth y a discrepancias entre Sylvia y el número tres de la Secretaría de Guerra, Elbridge Colby. La medida también se produce tras presiones de sectores conservadores que cuestionaban al entorno familiar del general.
La salida de Sylvia sigue a las purgas de figuras de alto perfil como el general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército, y el general Chris Donahue, en medio de una reestructuración interna guiada por afinidades políticas y la erradicación de posturas consideradas desalineadas con la administración actual.