Warhound, una nueva empresa de tecnología de defensa, reunió 200 millones de dólares para desarrollar, mediante clonación y tecnologías genéticas avanzadas, un sistema destinado a crear perros de trabajo para el Ejército de EE.UU., las fuerzas del orden y equipos de respuesta de emergencia, informó el 22 de octubre la compañía.
El proyecto, impulsado por Ben Lamm, fundador de la biotecnológica Colossal Biosciences, y Palmer Luckey, creador de Anduril, empresa de tecnología de defensa, busca producir animales diseñados para tareas peligrosas para los humanos o difíciles para las máquinas, como la detección de bombas, búsquedas y otras misiones especializadas.
La 'startup' apunta a resolver un problema estructural del programa estadounidense de perros de servicio militar, en el que más del 80 % de los animales procede actualmente de Europa y menos de la mitad resulta apta para el servicio.
"Warhound moderniza el programa estadounidense de perros de trabajo mediante un sistema verticalmente integrado que combina la plataforma genética mejorada de Colossal, las capacidades seguras de biobanco del mejor fondo canino estadounidense, la reproducción controlada a través de la clonación, así como un entrenamiento y un cuidado animal avanzados. En el marco de la alianza, todos los perros estarán equipados con módulos cibernéticos avanzados, 'software' y sistemas de conciencia situacional en combate de Anduril", señaló la empresa.
Además, Colossal busca crear perros más sanos y adaptados a misiones exigentes, mientras que Anduril aportará sistemas para reforzar la protección y la conciencia situacional de los animales, de sus guías y de las unidades con las que operen.
"Cada día les pedimos a los perros que arriesguen sus vidas para proteger las nuestras", afirmó Lamm. Por su parte, Luckey resumió la filosofía del proyecto con una frase: "El mejor amigo del hombre merece la mejor tecnología del hombre".