La ciudad satélite de la central nuclear de Zaporozhie, Energodar, se encuentra "al borde de un desastre humanitario" debido a los constantes bombardeos por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania, advirtió su alcalde, Maxim Pújov.
El funcionario dijo al periódico Kommersant el 22 de octubre que los militares de Kiev "tratan de organizar un bloqueo del transporte a Energodar", para lo que minan las carreteras de acceso y atacan vehículos civiles. Así, desde mayo de 2026 han resultado destruidos más de 300 coches.
La situación del sector de combustible no es mejor, puesto que los militares ucranianos han inutilizado todas las gasolineras en el municipio. La población tiene que arriesgar la vida viajando por las carreteras minadas hasta la capital del distrito, Melitópol, para poder llenar sus depósitos.
A causa de los impactos en un gasoducto, los habitantes de Energodar llevan un mes y medio sin suministro gasístico, denunció el alcalde, que advirtió que los trabajos de reparación llevarán tiempo, mientras cada vez queda menos para la llegada del frío invernal.
En estas condiciones, la mitad de los residentes ha abandonado la ciudad y solo quedan 12.000 vecinos. Al menos veinte civiles han muerto y un centenar de personas han resultado heridas en lo que va de año en los ataques.
- La planta de Zaporozhie es la mayor central nuclear de Europa en términos de capacidad productiva bruta (6.000 megavatios).
- La central nuclear y la cercana ciudad de Energodar son blancos frecuentes de las fuerzas del régimen de Kiev, que, pese a las advertencias de varios países, siguen dañando sus instalaciones.
- Rusia considera responsables de estas "provocaciones muy peligrosas" no solo a Ucrania, sino también a los países que la apoyan con armas, inteligencia, fondos y entrenamiento para sus militares.


