Unas 1.200 millones de personas alcanzarán la edad de trabajar en los países en desarrollo durante los próximos 10 a 15 años, pero al ritmo actual solo se crearían alrededor de 400 millones de empleos, lo que dejaría un déficit de 800 millones, advirtió este martes el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, citado por Reuters.
Banga reconoció que resulta difícil mantener la atención sobre problemas de largo plazo en medio de crisis inmediatas que han golpeado a la economía mundial, desde la pandemia de covid-19 hasta el conflicto entre EE.UU. e Irán. Aun así, insistió en que las autoridades económicas deben seguir dando prioridad a la creación de empleo, a la conexión de más personas a la red eléctrica y al acceso a agua potable.
El presidente del Banco Mundial dijo sentirse optimista sobre la posibilidad de encontrar soluciones que ofrezcan trabajo y dignidad a los jóvenes, al tiempo que generen oportunidades para el sector privado. Sin embargo, advirtió que, si no se actúa a tiempo, las consecuencias podrían ser muy graves en forma de "migración irregular e inestabilidad".
