Las armas, procedentes de reservas militares de Estados Unidos que, según datos preliminares, fueron entregadas a Ucrania, terminaron posteriormente en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), un grupo paramilitar que combate en Sudán, afirmó este jueves Yulia Zhdánova, quien encabeza la delegación rusa en las negociaciones de Viena sobre la seguridad militar y el control de armamentos.
Zhdánova contó en la reunión del Foro de Cooperación en materia de Seguridad de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) que las Fuerzas Armadas sudanesas recuperaron armamento durante una operación cerca de la ciudad de Bara, incluyendo lanzagranadas automáticos MK19, armas antitanque M72 y lanzadores AT4 de fabricación sueca.
"Tras un examen preliminar del marcado, se ha determinado que este armamento fue entregado a las Fuerzas Armadas de Ucrania a título gratuito en diciembre de 2024, procedente de las reservas del departamento militar estadounidense", indicó.
El desvío o retransferencia no autorizada de material militar es un asunto especialmente sensible en foros internacionales de control de armas. En ese sentido, la funcionaria rusa también recordó que, a principios de agosto, el Pentágono empezó a investigar los casos del uso de armamento occidental por parte de las formaciones de las FAR de Sudán.
Por su parte, el portavoz de la Cancillería de Sudán, Muhammad al Sirr, denunció en una entrevista con RT en julio del año pasado que el régimen de Kiev brinda apoyo a las FAR "proporcionándoles drones a precios muy bajos".
Conflicto sangriento
El país africano se encuentra azotado por una guerra civil que comenzó en abril de 2023 con enfrentamientos entre los antiguos aliados, las Fuerzas Armadas sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido.
El grupo rebelde paramilitar estaba anteriormente bajo el mando del Gobierno de Sudán, pero tras estallar el conflicto armado, se lo acusa de ejecutar a miles de civiles en su lucha por hacerse con el control del país.
Según estimaciones de las Naciones Unidas, las hostilidades dejaron más de 150.000 muertos, 8,9 millones de desplazados y 33,7 millones de personas necesitadas que requieren de asistencia y ayuda.
Distintas potencias apoyan a las partes enfrentadas. Emiratos Árabes Unidos es acusado de respaldar a las FAR, mientras que el Ejército sudanés tiene vínculos con Egipto, Turquía y Arabia Saudita. Rusia, por su parte, mantiene su interés en establecer una instalación naval en la costa del mar Rojo, cerca de Puerto Sudán.