El vice primer ministro ruso, Alexánder Novak, denunció este miércoles nuevos ataques perpetrados por Kiev contra infraestructura energética rusa, pese a la exigencia de Donald Trump de cesar ese tipo de ataques.
Las fuerzas ucranianas atacaron dos refinerías de petróleo en las provincias de Sarátov y Riazán, declaró, al afirmar que el régimen de Kiev no muestra indicios de que esté preparado para avanzar hacia la tregua energética.
La apuesta de Zelenski por la escalada
El pasado sábado, Trump volvió a cargar contra Vladímir Zelenski por los ataques contra refinerías rusas, que seguía ejecutando pese a sus advertencias. "Le dijimos: 'No ataques las refinerías, porque eso causa un problema mundial'. Y fue y atacó", señaló el presidente estadounidense, quien concluyó con una propuesta contundente: "Sugiero que consigan un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo".
Además, el mandatario estadounidense llegó a culpar a Zelenski por el precio del diésel en EE.UU., vinculando el conflicto ucraniano con el costo de vida: "Quiere crear problemas para nuestros agricultores, nuestros ganaderos, con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del diésel en todo el mundo".
Según una fuente de Axios, "Trump está realmente enfadado" con el líder del régimen de Kiev. "Siente que Zelenski está dando por sentado el apoyo de Estados Unidos", declaró.