La guerra contra Irán deja a las Fuerzas Armadas de EE.UU. con déficits estratégicos de municiones

El Congreso estima que el costo de reabastecer las municiones utilizadas en Medio Oriente hasta el 1 de agosto de 2026 asciende a 21.700 millones de dólares.

La guerra de Donald Trump contra Irán le ha costado a EE.UU. al menos 38.000 millones de dólares, pero, además, ha dejado a sus Fuerzas Armadas con déficits estratégicos de municiones, según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés), publicado este martes.

De acuerdo con el documento, dada la cantidad de interceptores de defensa antimisiles que se han utilizado recientemente, así como sus actuales y reducidos ritmos de producción y la dificultad histórica para aumentar dicha capacidad, reponer el inventario llevaría al menos cinco años, incluso si se incrementara su fabricación.

"Históricamente, aumentar la producción de misiles ha sido un proceso lento, con plazos de entre tres y cinco años desde la formalización de nuevos pedidos hasta su entrega. Una vez incrementada la producción, se necesitarían varios años más para reponer los misiles utilizados en el conflicto con Irán", señala el informe.

Aparte de lo allí consignado, la oficina de Michael Duffy, subsecretario de Defensa para Adquisiciones y Mantenimiento, ha señalado que el "gasto en municiones" durante la guerra "ha dado lugar a déficits estratégicos en los inventarios y ha revelado cuellos de botella en la base industrial para el reabastecimiento de municiones". Esto se desprende de un análisis del Inspector General del Departamento de Defensa, según cita Financial Times.

El costo de reponer

En el informe, la CBO estima que el costo de reponer las municiones utilizadas hasta el 1 de agosto de 2026 asciende a 21.700 millones de dólares: 7.300 millones para los misiles de crucero de ataque terrestre, 13.100 millones para los interceptores de defensa antimisiles y 1.200 millones para otras municiones.

Asimismo, la entidad calcula que cada mes adicional de guerra supondría entre 2.000 y 3.000 millones de dólares más para el Pentágono, si la intensidad del conflicto se mantiene relativamente baja. El costo podría ser mayor si las operaciones se intensifican.