Una mujer juzgada por la mortal agresión de sus dos perros a un niño de 11 años evitó la prisión en Canadá después de que el tribunal considerara como atenuante el racismo y los abusos sexuales que sufrió en su infancia, informa Daily Mail.
Crystal MacDonald, de 46 años, fue declarada culpable de negligencia penal por el ataque mortal contra Kache Grist, ocurrido en 2024 en Edmonton, Alberta. Los fiscales habían pedido cinco años de cárcel, pero el juez impuso dos años de arresto domiciliario y 200 horas de trabajo comunitario. El magistrado basó su decisión en un "Informe de antecedentes indígenas" que detallaba la discriminación racial y agresiones sexuales que MacDonald padeció al crecer, según el fallo.
Detalles del ataque
El niño, Kache Grist, falleció en abril de 2024 mientras visitaba a su padre, Wesley, compañero de vivienda de MacDonald. El padre declaró que, al entrar a la casa, encontró a su hijo en el suelo de la cocina con los perros Khaos y Kairo cerca; la autopsia determinó que la muerte fue por mordeduras en el cuello, y los animales fueron sacrificados.
El abogado de MacDonald expresó ante el tribunal que "ella está profundamente arrepentida por el dolor y el daño inimaginable que ha causado", y agregó que "la cuestión no era si los perros causaron la muerte, sino si ella era legalmente responsable". La defensa ya apeló la condena.
La mujer afirmó que había advertido que los perros ya habían atacado a un vecino y matado a dos mascotas, y afirmó que se opuso a la visita del menor, pero que el padre ignoró su advertencia. Durante el juicio, la acusada sostuvo que intentó internar a los perros en una perrera durante la estadía del niño, pero los rechazaron por falta de vacunas.
Debate sobre doble justicia
Este caso ha reavivado las críticas en Canadá sobre un supuesto sistema de justicia de dos niveles, que otorgaría sentencias más benévolas según el origen étnico de los condenados. Además del arresto, la mujer recibió una prohibición vitalicia para poseer perros, con revisión en diez años.

