El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró este jueves que estaba estupefacto por las palabras del canciller alemán, Friedrich Merz, sobre su deseo de convertir a Alemania una vez más en la principal fuerza militar de Europa.
"Me quedé sencillamente atónito. Habíamos visto cómo resurgían en Alemania las metástasis del nazismo. Pero cuando el canciller Merz declaró que convertiría de nuevo a Alemania en la principal potencia militar de Europa, me quedé sencillamente atónito", indicó durante su intervención en el Foro Económico Oriental, que se celebra en Vladivostok.
El jefe de la diplomacia rusa indicó que, si el jefe del Gobierno alemán no entiende lo que significa la palabra 'de nuevo' en este contexto, eso es "muy lamentable para Europa y extremadamente peligroso para una Europa que vuelve a convertirse en fuente de estas ideas de superioridad racial".
"Berlín intenta someter a todos los demás"
En ese contexto, Lavrov señaló que Berlín intenta reprimir cualquier tendencia hacia relaciones normales entre algunas naciones de la UE y Rusia.
"Alemania está intentando una vez más someter a todos los demás y reprimir cualquier tendencia hacia unas relaciones normales con Rusia, que algunos países de la UE, aunque pocos, todavía conservan", subrayó el jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
- Las declaraciones de Lavrov se enmarcan en un contexto de creciente debate sobre el rearme de Alemania, uno de los grandes tabúes del orden de posguerra.
- Así, en febrero pasado, durante su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich, Merz afirmó que su objetivo es "convertir a las Fuerzas Armadas alemanas en el Ejército convencional más fuerte de Europa lo antes posible". Berlín justifica esta política de rearme —impulsada al calor de la crisis ucraniana— por la supuesta amenaza que representa Rusia. Sin embargo, expertos advierten de que esta dinámica podría tener consecuencias que pondrían en entredicho la estabilidad del continente.