El Lejano Oriente de Rusia concentra enormes distancias, recursos y un potencial que no se activa solo. Es un territorio de desarrollo acelerado donde cada proyecto nuevo cambia la economía local, pero también donde los retrasos administrativos y la falta de información clara pueden frenar inversiones.
Ese fue el punto de partida de la conferencia de la fundación Roscongress, celebrada este miércoles al margen del Foro Económico Oriental en Vladivostok, sobre cómo aumentar la capitalización del país poniendo el foco en el Lejano Oriente. El mensaje general fue directo: para que la región crezca, hay que convertir el territorio en un activo para el Estado, el negocio y los ciudadanos: con suelo disponible, reglas entendibles y menos incertidumbre.
En la sesión se remarcó que la valoración catastral en Rusia ha crecido en los últimos años y el Lejano Oriente se alinea con esa dinámica, con 3,2 millones de parcelas. Para facilitar la adquisición de los terrenos en la región, se puso en valor un enfoque de 'ventanilla digital' que permite localizar parcelas disponibles, verificar su estado y detectar restricciones antes de que el inversor pierda tiempo y dinero. En ese sentido, se destacó el papel del programa Tierra para construir, pensado para dar acceso rápido, transparente y tecnológicamente asistido a parcelas disponibles para vivienda.
Otro tramo de la discusión conectó territorio con infraestructura. Se subrayó que, en un macroterritorio como el Lejano Oriente, no hay capitalización sin transporte, y que el ferrocarril y la logística crean un doble efecto: mayor accesibilidad eleva el atractivo de las zonas, y el crecimiento regional exige a su vez más transporte. También se mencionó la transferencia de activos al sector privado para nuevos usos, como parte de una estrategia de reactivación.
Por último, se habló de formación, de cultura de calidad de datos y de programas educativos para que administraciones y empresas puedan trabajar con herramientas digitales sin errores. El cierre resumió la apuesta: menos fricción, más transparencia y decisiones más rápidas para que el Lejano Oriente convierta su potencial en desarrollo.


