El fenómeno de El Niño está agravando la crisis climática y alimentaria en el Corredor Seco de Centroamérica, donde la falta de lluvias ha provocado graves pérdidas en los cultivos de maíz y frijol, según un informe de Oxfam y Acción contra el Hambre recogido este lunes por Bloomberg Línea.
La situación afecta especialmente a Guatemala, Honduras y El Salvador. Desde julio, las lluvias en el Pacífico centroamericano llegaron a representar menos del 60 % del promedio histórico, mientras que la prolongación de la canícula y el retraso de la temporada lluviosa golpearon a los cultivos durante etapas decisivas de su desarrollo.
El impacto sobre el frijol es particularmente grave: el 65,4 % de los hogares que reportaron afectaciones perdió entre el 75 % y el 100 % de su producción. En el caso del maíz, la sequía fue señalada como la principal causa de las pérdidas en 315 de las 354 comunidades evaluadas en los tres países.
La crisis amenaza directamente la seguridad alimentaria. Millones de familias del Corredor Seco dependen de la agricultura de subsistencia y el 64,2 % de los hogares que todavía dispone de reservas de maíz aseguró que estas alcanzarán para tres semanas o menos. Más de 23.000 hogares también reportaron una reducción del acceso a su principal fuente de agua.
Ante este escenario, El Salvador elevó la alerta por sequía, mientras Honduras extendió la alerta roja a 103 de sus 298 municipios. Panamá, por su parte, declaró una emergencia nacional para adoptar medidas preventivas, reforzar la capacidad de respuesta de las instituciones y afrontar los efectos del fenómeno climático.
Oxfam y Acción contra el Hambre advirtieron que el margen para actuar antes de la siembra de postrera se está cerrando. Entre sus recomendaciones figuran distribuir semillas de maíz y frijol de ciclo corto y más resistentes a la sequía, ampliar la asistencia alimentaria y las transferencias monetarias y fortalecer las estrategias de adaptación climática de las comunidades rurales.


