Estados Unidos planea ampliar y modernizar la base aérea de Morón, en el sur de España, con nuevas infraestructuras destinadas a aumentar su capacidad para recibir bombarderos estratégicos B-52. El proyecto contempla nueve nuevas plazas para aeronaves sin carga o hasta tres con armamento a bordo, informó el portal especializado TWZ el viernes.
También incluye nuevos puntos de abastecimiento de combustible, carreteras de acceso y otras obras para mejorar la capacidad operativa de la base. La modernización forma parte de un programa de construcción militar de casi 500 millones de dólares para instalaciones estadounidenses principalmente en la zona de Rota, la comunidad autónoma de Andalucía, España.
En el caso de Morón, las obras prioritarias tienen un coste estimado de entre 25 y 100 millones de dólares y buscan reforzar la preparación para ejercicios, despliegues y operaciones de contingencia.
Desacuerdos sobre Irán
La Fuerza Aérea estadounidense considera que la ampliación permitirá responder con mayor rapidez y mantener una mayor presencia aérea en Europa y sus regiones vecinas. La decisión resulta especialmente significativa porque España se negó a permitir que Washington utilizara sus bases y su espacio aéreo para realizar ataques directos contra Irán durante la llamada operación Furia Épica de EE.UU. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció en aquel entonces su 'no a la guerra', afirmando que la nación ibérica actúa con coherencia y no renuncia a sus principios.
La base de Morón y la estación naval de Rota, sin embargo, desempeñan un papel logístico importante para las fuerzas estadounidenses que operan en Europa, África y Oriente Medio. Morón ha servido además como punto de tránsito y apoyo para bombarderos, cazas y aviones de reabastecimiento estadounidenses.
La inversión llega en un momento de tensiones políticas entre Washington y Madrid y mientras el Pentágono revisa su presencia militar en Europa.
- El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado en reiteradas ocasiones la capacidad militar europea y exige incrementos sustanciales del gasto en defensa, al alegar que EE.UU. carga con una porción desproporcionada del esfuerzo. Las tensiones también se han amplificado por reclamos sobre el respaldo europeo a acciones militares de Washington en Oriente Medio y por fricciones adicionales, incluidas sus amenazas de anexionar Groenlandia.


