Las múltiples cavernas de sal donde Estados Unidos almacena su petróleo estratégico podrían estar en riesgo por la rápida liberación de crudo obligada por la guerra con Irán, informó este sábado CNBC tras consultar a fuentes especializadas.
Expertos advierten que el vaciamiento acelerado provocado por el conflicto estadounidense en Oriente Medio puede dañar las 60 cavernas subterráneas ubicadas en la costa en Luisiana y Texas. Un deterioro de estas instalaciones dificultaría la respuesta a futuras emergencias energéticas y elevaría los riesgos operativos y de integridad estructural de las cavernas.
El inventario de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos ha caído por debajo de los 300 millones de barriles por primera vez desde la década de 1980, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). El Departamento de Energía estadounidense está liberando 172 millones de barriles por el conflicto con Irán y, una vez completado el retiro, el inventario se situará en torno a los 243 millones.
El Departamento de Energía ha sostenido que se deben retener al menos 70 millones de barriles para gestionar de forma segura las instalaciones. Sin embargo, Amos Hochstein, exasesor senior de energía del expresidente de EE.UU. Joe Biden, calificó esa cifra de "absurda" y afirmó que bajar de los 300 millones podría impedir la recuperación de la reserva.
Un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO) señaló que los ciclos repetidos de extracción y relleno pueden alterar la forma de las cavernas y reducir su viabilidad a largo plazo. Especialistas advierten, además, que por debajo de los 300 millones de barriles se pierde la capacidad de bombear petróleo a alta velocidad y aumentan los peligros estructurales.


