El Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, advirtió este viernes que la crisis migratoria que estalló esta semana en Ceuta fue resultado de la sentencia del Tribunal Supremo que, a principios de julio, confirmó que la ley no permite las 'devoluciones en caliente' de los migrantes que pretenden entrar a nado en Ceuta y Melilla.
"Parece que esta lectura de la sentencia del Tribunal Supremo ha corrido como la pólvora durante estas ultimas horas por las redes de mafia que trafican con seres humanos y ha producido una avalancha de las características y la dimensión que vivimos ayer", afirmó el mandatario.
La víspera, la ciudad española de Ceuta se desbordó ante un éxodo sin precedentes de inmigrantes que llegaron a nado o a pie desde Marruecos. El Ministerio del Interior ha cifrado en unas 60.000 las personas que han accedido de manera irregular a una ciudad que solo tiene poco más de 80.000 habitantes.
En medio de la crisis, Sánchez advirtió que el caso es excepcional porque en los últimos años se ha logrado reducir la llegada de migrantes irregulares gracias "una colaboración muy razonable" con otros países.
"Puedo entender la situación que ahora mismo está atravesando la ciudad autónoma de Ceuta, pero es evidente que, si nosotros queremos luchar contra las mafias y reducir la migración irregular, necesitamos cooperar con los países de origen y de tránsito. Eso es lo que está haciendo el Gobierno de España con todos los países del norte de África y también del África Occidental, Mauritania, Senegal, Gambia", explicó.
Sin embargo, reconoció que se debe dar "una respuesta mucho más contundente" a la emergencia ocurrida en Ceuta, en donde el arribo masivo de inmigrantes provocó una nueva crisis a su Gobierno.
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