Durante décadas, el déficit habitacional en Latinoamérica se centró en la falta de viviendas nuevas, es decir, en una dimensión cuantitativa; no obstante, actualmente, esa deficiencia también se explica en la necesidad de mejorar las ya existentes.
De acuerdo con datos de Hábitat para la Humanidad y ONU-Hábitat, citados por Bloomberg en Línea, en la región entre el 70 y 80 % del déficit de vivienda es cualitativo: los espacios requieren ser intervenidos para garantizar calidad de vida.
Así, mientras más de 23 millones de hogares (una o más personas que comparten una casa, tengan o no parentesco) necesitan una vivienda, otros 43 millones viven en algún espacio en condiciones precarias que necesitan ser arregladas.
El país con mayor déficit de vivienda en la región es Paraguay, alcanzando el 65,5 %; de esa cifra, el 59,1 % es de carácter cualitativo y el 6,4 % restante es cuantitativo.
A este le sigue Ecuador, con 46,2 % de déficit habitacional, siendo el 31,5 % cualitativo y 14,7 % cuantitativo. Brasil está en el tercer puesto, con 43,7 % total (35,4 y 8,3 %, respectivamente).
El listado sobre el déficit total de vivienda, tanto cualitativo —que siempre es mayor— como cuantitativo, continúa con Panamá (28,8 %), Colombia (26,8 %), México (24,2 %), Argentina (20,3 %) y Uruguay (19,3 %).