El Pentágono lanzó el concurso 'Drone Dominance' (dominio de los drones) para acelerar la producción de 300.000 drones de ataque bajo costo, considerados "bombas voladoras", en respuesta a las lecciones dejadas por los conflictos en Ucrania e Irán. La iniciativa repartirá 1.100 millones de dólares en contratos entre empresas tecnológicas y fabricantes emergentes, recoge The Washington Post.
Entre los competidores figuran compañías vinculadas al análisis de césped en campos de golf, espectáculos aéreos con drones y una firma fundada por Soren Monroe-Anderson, excampeón mundial de carreras de drones. Además, el presupuesto de defensa para el próximo año contempla 54.600 millones de dólares para ampliar de forma significativa las capacidades de guerra con drones de EE.UU.
