Al recibir la noticia del derribo en Irán de un caza estadounidense a principios de este mes, con la posterior desaparición de los 2 pilotos en suelo enemigo, Donald Trump estaba tan alterado que sus propios asesores lo mantuvieron afuera de la sala donde recibían actualizaciones minuto a minuto sobre el desarrollo de la situación, reporta The Wall Street Journal.
Un alto funcionario de la Administración de la Casa Blanca comentó al medio que los asesores decidieron mantener al presidente de Estados Unidos fuera de la sala de crisis porque creían que su impaciencia no sería de ayuda.
En cambio, le informaban de las actualizaciones en los momentos clave, agregó.
Según fuentes del rotativo, el mandatario está lidiando con su propio temor a enviar soldados a una zona de peligro, donde algunos resultarán heridos y otros no volverán a casa, al igual que otros presidentes que han estado en guerra.
Así, Trump se opuso a enviar tropas para tomar la isla de Jarg por preocupaciones de que la operación terrestre supusiera bajas "inaceptablemente altas" entre sus efectivos, que se convertirían en "blancos fáciles", señalaron.
Irán afirma que EE.UU. ha fracasado en sus objetivos y amenaza con atacar cualquier barco que se acerque a Ormuz, MINUTO A MINUTO