Irán logró limitar el impacto de los ataques de EE.UU. e Israel gracias a una planificación militar previa, según evaluaciones de inteligencia occidentales que ofrecen una visión matizada de los resultados del conflicto proclamados desde Washington y Tel Aviv, informó Bloomberg este jueves.
De acuerdo con esos informes, el país sufrió daños significativos en su infraestructura y la muerte de altos mandos, pero evitó la destrucción de capacidades claves como su arsenal de misiles y drones.
Las fuentes señalaron que la previsión del conflicto permitió a Teherán reorganizar su estructura de mando y reducir el impacto de los ataques sobre su capacidad operativa.
Esta evaluación contrasta con la postura del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien afirmó que Irán fue "totalmente obliterado" desde el punto de vista militar.
Capacidad de respuesta
Sin embargo, informes de inteligencia sostienen que el país aún conserva reservas significativas de misiles de largo alcance y miles de drones, lo que le permitiría responder en caso de una reanudación de las hostilidades.
En ese sentido, algunos funcionarios occidentales estiman que Washington necesitaría entre dos y tres semanas adicionales de ataques para degradar completamente esas capacidades, mientras otros advierten que incluso ese escenario podría ser optimista.
Además, la dispersión de los lanzadores y la descentralización del mando —parte de una estrategia conocida como "defensa mosaico"— dificultan que EE.UU. elimine rápidamente esas capacidades.
Pese a ello, las evaluaciones coinciden en que Irán enfrenta un fuerte impacto económico y daños estructurales, en un escenario incierto donde el actual alto el fuego podría ser utilizado por Teherán para prepararse ante un posible nuevo conflicto.


