La situación en torno al bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, tras la agresión estadounidense-israelí contra Irán, se está convirtiendo en la "mayor crisis energética a la que nos hemos enfrentado jamás". Así lo manifestó el director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE), Fatih Birol, en una entrevista concedida a la agencia AP publicada este jueves.
"Ahora estamos en una situación crítica, y esto tendrá graves consecuencias para la economía mundial", enfatizó el alto cargo. Asimismo, advirtió de que, cuanto más se prolongue el conflicto, mayor será su impacto negativo en el crecimiento económico y la inflación a nivel global.
Sombrío panorama
El impacto económico, que según Birol se reflejará en un aumento de los precios de la gasolina, el gas y la electricidad, se sentirá de forma desigual. "Los países que más sufrirán no serán aquellos cuyas voces se escuchan con mayor frecuencia", continuó, tras precisar que los principales afectados serán las naciones en desarrollo, en especial los países más pobres de Asia, África y América Latina.
No obstante, aseveró que a largo plazo, si no se soluciona la crisis en torno a la vía marítima, todo el mundo sufrirá por igual. "Algunos países pueden ser más ricos que otros. Algunos países pueden tener más energía que otros, pero ningún país, absolutamente ningún país, es inmune a esta crisis", concluyó.
En otra parte de la entrevista, el funcionario advirtió que Europa enfrenta el riesgo de quedarse sin combustible para aviación en un plazo de hasta seis semanas. "Si no podemos abrir el estrecho de Ormuz… pronto oiremos la noticia de que algunos vuelos entre ciudades podrían cancelarse por falta de combustible", declaró.


