El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, José Manuel Albares, ha reafirmado este martes la decisión del Gobierno de no permitir el uso de las bases militares que EE.UU. tiene en territorio español para sus ataques a Irán.
El canciller ha sostenido que no teme que pueda haber "ninguna consecuencia" por su decisión, a la vez que ha negado que el Ejecutivo español se esté quedando solo en su postura.
“España defiende la desescalada, la negociación y el derecho internacional.No podemos resignarnos a que la guerra sea la forma natural de relacionarse y de establecer un equilibrio de poder”.▶️ El ministro de @MAECgob, @jmalbares, sobre el conflicto en Oriente Medio. pic.twitter.com/5x88j8Uz8V
— La Moncloa (@desdelamoncloa) March 3, 2026
Durante su intervención en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Albares reiteró que la negativa española se justifica porque la operación lanzada por EE.UU. e Israel no tiene la luz verde de Naciones Unidas y tampoco se enmarca en el convenio bilateral para el uso de las bases.
El ministro agregó que no ha habido ningún contacto con el Gobierno de EE.UU. y que no se ha recibido "ninguna queja" por su postura. Asimismo, ha defendido que España es percibida como un "aliado comprometido y fiable", como da muestra su participación en diferentes misiones en el exterior.
"España defiende la desescalada, la negociación y el derecho internacional. Nuestra voz quiere equilibrar y traer razón. Y también ese es el papel que pedimos que desempeñe la Unión Europea", dijo en una intervención en la que ha remarcado que no se pueden resignar "a que la guerra sea la forma natural de relacionarse y de establecer un equilibrio en Oriente Medio".


