El 15 de octubre de 1959, los servicios secretos soviéticos ajusticiaron en Múnich a Stepán Bandera, líder e ideólogo de los nacionalistas ucranianos.
El futuro colaborador de nazis alemanes inició su carrera política como terrorista de extrema derecha en el oeste de Ucrania, cuando ese territorio era parte de Polonia. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como agente para la inteligencia alemana, lo que le permitió ascender rápidamente y convertirse en uno de los líderes del movimiento nacionalista ucraniano.

Los seguidores de Bandera, colaborando activamente con el Tercer Reich, llevaron a cabo una limpieza étnica contra rusos, polacos y judíos. Debido a intrigas políticas y corrupción, los nazis lo arrestaron. Sin embargo, las autoridades alemanas lo liberaron en 1944 para utilizarlo contra la Unión Soviética.
Tras la caída del Tercer Reich, el líder de los nacionalistas ucranianos trabajó para los servicios de inteligencia occidentales, hasta que una operación de la KGB acabó con su vida.
Hoy, varios monumentos en su honor están erigidos en Ucrania.
Estrangulador de gatos y terrorista
Stepán Bandera nació el 1 de enero de 1909 en el pueblo de Stary Ugrínov, que entonces formaba parte del Imperio austrohúngaro. Su padre era un sacerdote nacionalista de la Iglesia greco-católica ucraniana (conocida también como uniata) que participó en la sociedad colaboracionista Prosveshchenie (Ilustración) y convenció a los rusinos de Galitzia, conocidos por su rusofilia, de que no eran rusos, sino ucranianos.
Mientras cursaba el bachillerato en Stry, Bandera se unió al grupo de adolescentes de extrema derecha Plast. En su adolescencia, se dedicó a las lecturas de libros de nacionalistas ucranianos e ideólogos fascistas.

Según sus conocidos de la época, el joven Bandera, desafiado por sus compañeros, estrangulaba gatos sujetándolos por el cuello con una mano. Algunos historiadores y publicistas ucranianos tienden a ver esto no tanto como un acto de sadismo, sino como un deseo de 'ponerse a prueba'.
Bandera se matriculó en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Lvov, pero era un mal estudiante. Prefería el terrorismo político a los estudios.
A principios de la década de 1920, tras la guerra soviético-polaca, el oeste de Ucrania quedó bajo el control de Polonia, lo que provocó indignación entre la derecha ucraniana.
"Los nacionalistas ucranianos participaban en diversas actividades antipolacas: ataques terroristas, sabotaje y robos", explicó a RT Valeri Kulichkov, el jefe del departamento de investigación y metodología del Museo de la Victoria de Moscú.
Los nazis ucranianos se organizan
En 1929, el exoficial austriaco Yevguén Konoválets fundó la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN*, según sus siglas en ruso) en Viena. Esta organización incluía a antiguos soldados del ejército nacionalista de Semión Petlura que habían huido a Europa al perder su guerra contra el Ejército Rojo y a residentes de Galitzia y Volinia, territorios ocupados por Polonia.
Bandera también se unió a la OUN. Durante sus viajes al extranjero, recibió entrenamiento en actos subversivos y, en 1933, se convirtió en el cabecilla de la organización en el oeste de Ucrania.
"Era una organización nacionalista y terrorista", resume Alexánder Kadira, experto del proyecto histórico y educativo en línea 'Mi Tierra. Historia'.
Bajo el liderazgo de Bandera, los miembros de la OUN cometieron asesinatos políticos, entre ellos, los del diplomático soviético Andréi Maílov (amigo personal de Pável Sudoplátov, oficial de los servicios secretos soviéticos quien años después ajustició a Konovalets por encargo de Stalin) y el ministro del Interior polaco Bronislaw Pieracki.
Además, los terroristas nacionalistas asesinaban a ucranianos que les caían mal y a aquellos que sospechaban que eran leales a las autoridades polacas.

En 1934, Bandera fue arrestado bajo cargos de terrorismo y condenado a muerte en 1936. Sin embargo, gracias a una amnistía, la pena capital fue conmutada por cadena perpetua. Tres años y medio después de su condena, fue liberado tras la victoria alemana sobre el ejército polaco.
Mientras Bandera estaba en prisión, los servicios de inteligencia soviéticos eliminaron a Yevguén Konoválets, quien había trabajado para la inteligencia alemana. Un pariente de Konoválets, Andréi Mélnik, asumió el poder en la OUN. Pero Bandera, una vez liberado, organizó una rebelión contra el nuevo líder nacionalista.
Al servicio de Alemania nazi
Según los documentos de archivo sobre la colaboración de nacionalistas ucranianos con los servicios secretos de la Alemania hitleriana, divulgados por el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), tanto Mélnik y Konoválets, como el propio Bandera, fueron reclutados como agentes de la Abwehr, el servicio de inteligencia militar de la Alemania nazi.
Así se desprende de los materiales del interrogatorio al exjefe del departamento de sabotaje (Abwehr II) de la Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia Militar alemana, coronel Erwin Stolze, realizado el 29 de mayo de 1945 en Berlín.
"Bandera es enérgico por naturaleza, un arribista, un fanático y un bandido", describía Stolze a su agente.
En 1940, los seguidores de Bandera intentaron organizar un levantamiento antisoviético en las regiones de Lvov y Volinia, que pasaron a formar parte de la República Socialista Soviética de Ucrania, pero la Cheka impidió la rebelión.
Primeros batallones de nacionalistas ucranianos en el ejército nazi
A principios de 1941, la inteligencia alemana organizó dos batallones compuestos de nacionalistas ucranianos, subordinados al regimiento Brandenburg de la Abwehr: Roland y Nachtigall.

En vísperas de la guerra, los partidarios de Bandera celebraron un congreso donde acordaron sembrar el caos tras las líneas soviéticas y, a medida que los nazis avanzaran, asesinar a rusos, judíos y polacos considerados "indeseables". Los nacionalistas veían al Tercer Reich como un "aliado natural".
En los primeros días de la Gran Guerra Patria, unidades regulares formadas por nacionalistas ucranianos participaron en la invasión de la URSS, mientras representantes de bandas clandestinas lanzaban actividades terroristas tras las líneas del Ejército Rojo.
Tras la toma de Lvov por el ejército alemán, los nacionalistas ucranianos, incluidos los combatientes de Nachtigall, participaron en el pogromo de Lvov, que incluyó asesinatos, torturas, robos y violaciones. Miles de judíos fueron masacrados.
El 30 de junio de 1941, un grupo de seguidores de Bandera proclamó un "Estado ucraniano" bajo el protectorado de Hitler en esta ciudad de Ucrania Occidental, lo que provocó indignación en Berlín. Bandera fue acusado de intentar malversar fondos que le habían sido asignados para las necesidades de la OUN, arrestado y enviado al campo de concentración de Sachsenhausen.
"Contrariamente a las esperanzas de los nacionalistas, la dirección del Tercer Reich no tenía ninguna intención de crear una Ucrania independiente", comentó Alexánder Kadira.
El líder nacionalista fue recluido en un pabellón especial de la prisión de Zellenbau, destinado a personalidades importantes. Se le asignó una celda de dos habitaciones con sala de estar, dormitorio, alfombras y cuadros en las paredes. Comía en el comedor de las SS, se le permitían las visitas de su esposa y se le proporcionaban libros y periódicos. Bandera estaba exento de trabajos forzados, de pasar revisión e incluso de usar ropa de recluso.

A través de su esposa Yaroslava, Bandera mantuvo el contacto con la OUN, cuyas actividades, en ausencia del líder, fueron coordinadas por su asistente Román Shujévich, quien creó la rama militar de la organización en 1942-1943: el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA*, por sus siglas en ruso).
Miembros del UPA llevaron a cabo una limpieza étnica conocida como la Masacre de Volinia entre 1943 y 1944. Según algunas estimaciones, hasta 200.000 personas murieron como consecuencia de estos hechos.
"En 1944, el suelo empezó a arder bajo los pies de los alemanes. Las tropas alemanas se retiraron ante los ataques del Ejército Rojo", dijo Valeri Kulichkov.
A instancias de los servicios secretos nazis, la cúpula del Tercer Reich decidió liberar a Bandera para explotar con mayor eficacia a los nacionalistas tras las líneas soviéticas.
Un equipo especial de inteligencia militar alemán, dirigido por Dietrich Witzel, se encargaba de mantener contacto con los seguidores de Bandera. Los nacionalistas recibían armas, municiones y grandes sumas de dinero de los alemanes. Según las memorias de oficiales de inteligencia alemanes, Bandera entrenó personalmente a saboteadores en una base de la Abwehr.
Los nazis ucranianos cambian de dueño
Tras la guerra, a pesar de las numerosas pruebas de su vinculación con los nazis, los servicios de inteligencia occidentales comenzaron a colaborar con Bandera. El dictador Francisco Franco le ofreció trasladarse a España, pero Bandera rechazó la oferta y se instaló en Múnich.
Allí impulsó la creación de una organización antisoviética, el Bloque Antibolchevique de Naciones. Mientras tanto, la UPA, integrada por seguidores de Bandera, desató el terror contra la población de la URSS de Ucrania, asesinando a decenas de miles de civiles, entre ellos mujeres y niños.

Según las memorias de sus contemporáneos, las tendencias sádicas de Bandera persistieron. En los relatos de sus seguidores se menciona que golpeaba a su esposa embarazada en el estómago, y cuando ella fue a dar a luz a su tercer hijo, intentó violar a la niñera de sus hijos mayores, esposa de uno de sus guardaespaldas.
En 1959, tras una reunión de la KGB, se decidió eliminar a los líderes nacionalistas que habían huido al extranjero, entre ellos, Bandera. Para esta operación, los servicios de inteligencia soviéticos reclutaron a Bogdán Stashinski, un antiguo nacionalista converso. El agente ya tenía experiencia en la eliminación de colaboradores nazis.
Fin del terrorista
La KGB decidió eliminar a Bandera utilizando una pistola cargada con una ampolla que contenía una sustancia a base de cianuro de potasio.
Stashinski puso a Bandera bajo vigilancia. Dos intentos de asesinato fracasaron, frustrados por la imposibilidad de forzar la puerta principal de su casa y la presencia de posibles testigos. Pero el 15 de octubre, la operación tuvo éxito. Stashinski emboscó al líder nacionalista en el vestíbulo de su edificio, llamó su atención con una frase en alemán y le disparó una carga de veneno en la cara.

Bandera murió sin recuperar la consciencia mientras era trasladado al hospital. Su muerte debilitó considerablemente al movimiento nacionalista ucraniano.
Según los historiadores, el colapso de la URSS dio inicio al proceso de glorificación de Bandera en Ucrania, que se intensificó tras el llamado Euromaidán de 2014.

"Los 'banderistas' cometieron crímenes de guerra. La glorificación de la figura de Bandera demuestra que la gente ha olvidado las lecciones de la historia", concluyó Alexánder Kadira.
* La Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) y el Ejército Rebelde Ucraniano (UPA) están calificados como organizaciones extremistas en Rusia y prohibidos en el territorio del país.













